CUADROS DE UNA GUERRA ACTUAL
El coloso a su misma estatua abrazado ( versión según un discípulo de Goya)
eres lo negro de la miasma en toda la negritud de la palabra, no el de la noche que saca los luceros o la piel en su ébano sino la del saurio genocida abrazando otro saurio que madura la pervesión en la bóveda del alquitrán y del azúfre
una hiena te odiaría por tener más insicivos que ella tu pose plástica hasta Calígula no te perdonaría, ni Nerón que con sus manos a una de sus esposas ha estrangulado ni la historia del terror hecha topografía de los bestiarios pues cualquier superlativo, sería ante tu crueldad, minimizante
va tu boca, salina humedad, donde sólo queda podredumbre va tu esputo, tu vómito, tu sonrisa en la cínica del mármol el estupor de los gabinetes más corruptos que la mismas algas la perversión que a la misma perversión la muerte ordena
tu pie no ha quebrado la yerba solamente, mató la flor, hirió la luna cortó las piernas de los niños, a la redonda de Bagdad se sabe, ella que un día fue hermosa, en las mil y una noche de una lámpara que agenció el perfume a la piel de Schahrazada, más amada de mil lunas y mil sueños donde fábulas y los cuentos brillaban
antes que una luna que se vuelve oponente dejaremos que la ebra con que sujetamos el torrente de ilusiones su huracán desate el pensamiento entrando al amanecer estará en el vigor creciente el aire irrumpe en la dimensión de la piedra en mil orillas de la tierra.
Berlín, 2007
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